A 53 años del golpe civil-militar, la Universidad de Chile reafirmó su compromiso con la historia y la justicia al conmemorar el Día de los Derechos Humanos y la Memoria. La ceremonia central, impulsada por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones se desarrolló el pasado 10 de septiembre en el Salón de Honor de la Casa Central. La instancia congregó a autoridades, estudiantes, funcionarios y organizaciones de la sociedad civil, contando con la asistencia de la presidenta de ACAUCH, Inés Pepper, en representación de nuestra Asociación.
Este encuentro solemne se constituyó como un espacio de profunda reflexión y necesario homenaje a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos y a sus familias. En un contexto donde la memoria colectiva es un pilar fundamental de la vida académica, la institución reconoció el valor y la resiliencia de quienes han dedicado su vida a la construcción de un país más justo, ético y democrático.
La jornada estuvo marcada por actos de honda significación y reparación histórica. Durante la ceremonia, se hizo entrega de la Medalla Derechos Humanos y Democracia 2026 al destacado abogado de la Vicaría de la Solidaridad, Nelson Caucoto, cuyo incansable trabajo jurídico representa un baluarte moral para la nación. Asimismo, en uno de los momentos más conmovedores del encuentro, la Universidad otorgó el título póstumo a Héctor Pincheira, distinción que fue recibida por su familia, abrazando su legado y restituyendo su lugar en nuestra comunidad.
La dimensión ética de nuestro rol como educadores y formadores quedó plasmada con lucidez en la intervención de la Rectora Alejandra Mizala, cuyas palabras marcan el horizonte de nuestro quehacer:
«Educar para la democracia y los derechos humanos es una tarea permanente de una universidad pública, una responsabilidad que debemos renovar con cada generación de estudiantes. La democracia también se aprende. Los derechos humanos también se enseñan».
Desde ACAUCH reafirmamos que la defensa de la vida y el ejercicio activo de la memoria no son solo actos de recuerdo, sino el cimiento insustituible sobre el cual seguiremos construyendo y defendiendo el sentido público de nuestra Universidad.
