Alejandra Mizala asume la Rectoría de la Universidad de Chile. La economista y académica liderará la institución durante el período 2026–2030 con una propuesta centrada en el fortalecimiento de la educación pública, la investigación, la innovación y la equidad.
El 19 de junio de 2026, en el Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad de Chile, se realizó la ceremonia de traspaso de la Rectoría. En la ocasión, la profesora Rosa Devés Alessandri, quien ejerció el cargo desde 2022, hizo entrega de sus funciones a la economista, investigadora y académica Alejandra Mizala, quien cuenta con más de 37 años de trayectoria en la Universidad.
Reconocida por su contribución al desarrollo de la educación superior y por su trabajo en favor de la equidad de género, especialmente en las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), la nueva Rectora ha promovido durante su carrera el principio de que «la excelencia no tiene género».
La ceremonia contó con la participación de autoridades nacionales, representantes diplomáticos y de la comunidad universitaria. En representación de ACAUCH asistieron la Directora Capitular de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Soledad Falabella, y el Director Capitular de la Facultad de Odontología, Rolando Vernal.
Programa de gestión 2026–2030
Bajo el lema «Fortalecer el presente para proyectar el futuro», la Rectora presentó un programa orientado a fortalecer la autonomía institucional, la sostenibilidad financiera, el desarrollo académico, la investigación, la innovación, la formación continua y la vinculación con la sociedad, promoviendo una gestión basada en la excelencia, la equidad y el bienestar de la comunidad universitaria.
Asimismo, destacó la necesidad de que la Universidad de Chile continúe siendo un referente de pensamiento crítico y evidencia científica frente a desafíos como la inteligencia artificial, la crisis climática, los cambios demográficos y las tensiones democráticas. Entre sus prioridades se encuentran la modernización de los procesos formativos, el fortalecimiento de la investigación y una gestión sustentada en la confianza, el diálogo y el respeto.
La nueva Rectoría inicia así un período que busca proyectar el legado histórico de la Universidad de Chile, reafirmando su compromiso con la educación pública, el desarrollo del conocimiento y el servicio al país.
