Osvaldo Zorzano director del capítulo de Facultad de Arquitectura y Urbanismo nos ayuda a construir comunidad desde la participación

Expresiones como «la unión hace la fuerza» o «el todo es más que la suma de las partes» han pasado de representar máximas de cambio social a convertirse en slogans. Si bien la mayoría estará de acuerdo en que hay más posibilidades de lograr objetivos trabajando colectiva y representativamente que individualmente, cada vez ocupamos y ejercemos menos espacios colectivos por un bien común.

La Asociación de Académicos de la Universidad de Chile no está ajena a esta tendencia generalizada y transversal. La cantidad de socios activos hoy representa un porcentaje no menor de académicas y académicos, pero sí resulta insuficiente a la hora de traducir el número de socios a un peso específico para conseguir objetivos que beneficien a todo el estamento. Los motivos para no formar parte de ACAUCH son variados; desde el desconocimiento hasta la baja percepción del sentido de beneficio mutuo que esto implica.

Ante esto, la directiva de la Asociación se encuentra diseñando una campaña para aumentar la cantidad de socios durante este 2026.

Esta campaña involucra varias acciones y una de ellas es incentivar que cada socio invite a un colega a participar de ACAUCH. Si cada miembro de esta Asociación pudiera transmitir el espíritu que nos mueve a pertenecer a esta colectividad y fuera capaz de despertar el sentido de comunidad que cada académico y académica seguramente comparte como sello distintivo de nuestra institución, lo más probable es que la invitación a unirse a ACAUCH tenga una respuesta positiva.

Cada una/o y cada una de nosotras/os aceptó esa invitación alguna vez porque nos hizo sentido «pertenecer».

Y es que el sentido de pertenencia es clave para el éxito de instituciones como ACAUCH. El sentido de pertenencia implica saber que hay una institucionalidad que puede representarte, que puede canalizar tus inquietudes o ideas e incluso luchar por aquellos temas que nos parecen colectivamente prioritarios y justos. Pero que también ofrece un espacio para asumir roles dentro de esta pertenencia. Ese rol puede ser el de afectada/o por situaciones desfavorables e incluso injustas dentro de nuestra Universidad, el de portavoz de un grupo en forma de Capítulo de Facultad, o incluso ser parte de la directiva e influir en espacios de decisión a nivel institucional.

Pertenecer no es solo delegar y opinar. Es involucrarse activamente y detectar las oportunidades de participación que subyacen en los temas que nos mueven, las cosas que nos pasan y los intereses que nos motivan.

Y entendido así, ACAUCH no es solo un espacio de representación y lucha. Es también un espacio para proponer y soñar con una mejor Universidad construida «desde adentro».

Un espacio donde reconocernos y plantearnos ideas y proyectos que nos permitan crecer como estamento desde el sentido afectuoso del compañerismo y la fuerza que sí da una alta representación activa e informada. Porque finalmente, esto se trata de construir una mejor Universidad.

Y la Universidad de Chile es nuestro espacio de aporte a la sociedad, no solo desde lo académico.